Mientras el mundo habla de tecnologías futuras, hay una verdad que conocemos bien en LIVIT: el autocuidado más transformador sucede en los momentos cotidianos, en las decisiones pequeñas que tomas cada día desde la comodidad de tu hogar. Por eso queremos ayudarte a crear Tu plan de autocuidado oncológico realista y práctico para este 2026.
El 2026 no requiere gadgets costosos ni aplicaciones complejas: requiere tu atención compasiva y acciones consistentes. Esta guía está basada en lo que realmente ha funcionado para miles de mujeres que hemos acompañado.
1. Autoconocimiento real: escuchar tu cuerpo sin aparatos
En los últimos años, la Neurociencia, la psicología y otras especialidades han descubierto sencillas pero significativas actividades que contribuyen al autocuidado emocional, físico y psíquico en conjunto y sin mayor esfuerzo. A continuación te compartimos algunos de ellos:
Diario Sensorial
¿Has escuchado sobre “El Diario Sensorial” ? es una herramienta muy Poderosa con la que no necesitas tecnología avanzada para conocerte, solo necesitas atención deliberada. ¿Cómo empezar hoy mismo?:
- Asigna un diario, agenda o un simple cuaderno. Hazlo con empeño, busca que su tapa tenga una imagen que te inspire o llene de buena vibra, un bolígrafo o varios de colores (ya va en gustos y cómo te inspire más escribir).
- Elige 3 momentos al día (Mañana, tarde, noche) en los que se te facilite dedicar unos minutos a realizar este ejercicio.
- Para iniciar, hazte estas 3 preguntas clave, en cada momento del día seleccionado:
¿Cómo siento mi energía física en este momento? (Mídelo en una Escala 1-10)
¿Qué emoción predomina ahora mismo?
¿Qué necesita mi cuerpo en este instante?
Ejemplo real de Claudia, 48 años:
“Al tercer día de anotar, descubrí que mi energía baja siempre venía después de noticias médicas, no por la enfermedad misma. Eso me dio poder para prepararme emocionalmente antes de las citas.”
Pausa Corporal
Un ejercicio que puedes hacer ahora mismo si quieres, pues solo toma 2 a 5 minutos. Eta actividad está diseñada para reactivar la energía, mejorar la postura y reducir la fatiga muscular durante tu rutina diaria. Lo ideal, es que lo realices cada vez que cambies de actividad o en un lapso mínimo de cada 3 horas.
Primero, siéntate cómodamente, cierra los ojos suavemente y pregúntate internamente:
- ¿Dónde hay tensión en mi cuerpo ahora mismo?
Respira e intenta direccionar hacia esa área la aspiración por al menos 3 ciclos respiratorios. Agradece a esa parte de tu cuerpo por comunicarse contigo. Suena loco, quizá, pero te sorprendería conocer el verdadero poder de la respiraón bien dirigida sobre nuestros cuerpos.
2. Alimentación consciente: nutrición real para días reales
¿Has escuchado sobre la despensa adaptativa? Aunque su concepción principalmente se dió para crear alacenas saludables, conscientes (sin desperdicio) y esenciales, es decir, compuestas por alimentos realmente nutritivos, también puede ajustarse a tus necesidades cambiantes. No se trata de dietas perfectas, sino de opciones posibles que se ajustan a tu estado de salud.
Organiza tu cocina en 3 niveles
Nivel 1: Días de energía normal
Los días que tu estado de salud y energía te permita comer como normalmente lo haces, no dudes en consumir comidas completas que disfrutes o preparaciones que conozcas y te hagan feliz. Ten cuidado con los excesos o con alimentos de lenta digestión.
Nivel 2: Días de sensibilidad
Jamás dejes de comer en tus días de sensibilidad, esos días en los que todo te rebota, te cae pesado o simplemente no te apetece; consume alimentos suaves: sopas (cremitas naturales de preferencia), purés, gelatinas y compotas serán tus mejores aliados.
Está confirmado que las comidas calientes agudizan las náuseas, ya que los olores que viajan en el vapor son más penetrantes. Consume platos a temperatura ambiente y que sean de tu agrado.
Tips colombianos prácticos: Avena colada, sancocho ligero, mazamorra sin mucha azúcar. Estos alimentos suelen ser de alta digestibilidad y suaves para tu estómago.
Nivel 3: Días desafiantes
Este nivel es definitivamente indispensable en tu hogar mientras estás en tratamiento oncológico. Le llamaremos: “Botiquín nutricional“. En él no podrán faltar: las gelatinas, los caldos claros (más conocidos como caldos caballunos), paletas de agua, de preferencia caseras, hechas de jugo natural y con baja porción de azúcar y, si logras conseguirlos, ten a la mano dulces de jengibre o revisa nuestro blog en el que les compartimos la receta para elaborarlos.
Aquí puedes buscar la receta y otros consejos útiles : Efectos del tratamiento oncológico y cómo contrarrestarlos.
Comidas de una mano:
Cuando tu energía es mínima y definitivamente no tienes apetito, pero sabes que debes comer algo, el plátano maduro, el aguacate y el queso pasteurizado, son alimentos aliados, ya que son una potente fuente de calorías y nutrientes que aportarán a tu pronta recuperación, gracias en parte también a su facilidad digestiva.
Por estos beneficios debes consumir estos alimentos:
- Plátano Maduro: Suave, fácil de tragar (ideal para llagas bucales), fuente de energía y potasio; las manchas negras indican más beneficios contra tumores.
- Aguacate: Alto en calorías y grasas saludables, denso en nutrientes, útil para aumentar el peso y la energía.
- Queso: Aporta proteínas y grasas; debe ser pasteurizado y no blando (como Brie o azul) para evitar bacterias, especialmente si el sistema inmune está bajo.
El Método del Plato Consciente
No cuentes calorías, cuenta colores y sabores:
- Verde (al menos 1/4 del plato): Aguacate, espinaca, pepino
- Blanco (1/4): Pollo desmenuzado, huevo, pescado
- Amarillo (1/2): Arroz, papa, plátano
No dejes para mañana saborear lo que puedes comer hoy. Si tu cuerpo lo apetece y lo permite, no te cohíbas, claro está, ten presente las indicaciones nutricionales y de cuidado formuladas por tu equipo médico.
Regla LIVIT: Si hoy no puedes con el verde, está bien. Mañana será otro día, no te obligues a comer lo que no te apetece por más saludable que sea.
3. Movimiento amable: Cuando “el Ejercicio” es demasiada presión
Durante nuestra cotidianidad, podemos realizar actividades de rehabilitación consciente sin caer en excesos: El movimiento no tiene que llamarse “ejercicio”:
En esas “mañanas difíciles” en las que nuestro cuerpo nos pide más reposo que movimiento, podemos ejecutar algunas actividades físicas en la comodidad de nuestro hogar o en otros espacios que nos permitan movernos con libertad:
En nuestra cama:
- Estira los brazos hacia el techo como si alcanzaras algo precioso.
- Rota los tobillos en círculos suaves.
- Respira profundamente 5 veces antes de levantarte.
Mientras esperas (en citas médicas, en la cocina, en espacios públicos):
- Levántate y siéntate lentamente 3 veces
- Camina en el lugar mientras hierve el agua
- Estira el cuello suavemente mirando hacia cada hombro.
- La Caminata Terapéutica. No es para bajar de peso. Es para reconectar.
Protocolo caminata de 10 minutos
En espacio público:
- Minutos 1-2: Camina lento, solo notando tus pies en el suelo
- Minutos 3-7: Camina a ritmo normal, busca mirar algo bonito a tu alrededor
- Minutos 8-10: Camina más lento nuevamente. Agradece a tu cuerpo por poder moverse.
Si solo puedes caminar en casa:
- Camina de la sala a la cocina 5 veces, con pausa en cada vuelta.
- Sube y baja el primer escalón si tienes escaleras.
- Marcha suavemente frente a una ventana.
4. Salud emocional práctica: Herramientas que caben en tu día a día
El Sistema de Permisos Diarios
Crea tu propia tarjeta de permisos. En ella te vas a permitir las cosas que consideres, ya sea por miedo a juzgamientos, por vergüenza o miedo, no te permites dejar salir de tu mente y corazón.
Es fácil: en una hoja escribe:
“Hoy me permito…”
- Sentir lo que siento sin juzgarme.
- Pedir ayuda si la necesito.
- Decir “NO” sin explicaciones extensas.
- Tomar descansos cuando mi cuerpo los pida.
- Llorar si es lo que necesita salir.
- Colócala donde la veas y léela cuantas veces sea necesario hasta que lo interiorices.
La Ventana de la Preocupación
Esta es una efectiva técnica para manejar la ansiedad:
- Designa 15 minutos al día como “tiempo de preocupación”.
- Cuando surja ansiedad fuera de ese tiempo, anótala brevemente.
- En tu ventana designada, revisa la lista.
- Pregunta por cada punto: ¿Esto está en mi control hoy?
Si, SÍ está bajo tu control, decide una pequeña acción que mitigue la situación. Si, No, Suéltalo, no te cargues con lo que no cabe en tus manos, mañana será otro día.
Ejemplo:
Preocupación: “Mi próximo examen médico“
¿Está bajo mi control hoy? NO
Acción: Anotar preguntas para el doctor y dejarlo ir hasta la cita.
5. Adaptación de productos: lo que ya tienes, mejor usado.
Tu Kit LIVIT como Aliado Diario
Si ya tienes tu kit de cuidado LIIT, no necesitas productos nuevos. Necesitas usar mejor los que tienes:
Brasier post-mastectomía:
- Revísalo semanalmente: ¿Sigue cómodo? ¿Necesita ajustes?
- Rótalo: Si tienes dos, alternalas para dar descanso al material.
- Lávalos de forma consciente: a mano, con agua tibia, deja secar al aire, esto prolongará su vida útil.
Prótesis externa:
- Reconexión diaria: Al colocarla, pregúntate: “¿Cómo nos sentimos hoy?”.
- Descansos estratégicos: Retírala durante siestas o en las noches, durará más.
- Agradecimiento: Recuerda cómo te ayuda en tu día, agradece por ello.
Turbantes:
- Según tu estado: Usa siempre el apropiado: uno para descansar, otro para salir.
- Como herramienta emocional: Usar colores que reflejen cómo quieres sentirte.
Tu versión, tu ritmo
En LIVIT sabemos que no hay dos recuperaciones iguales. Esta guía no es un mandato: es un menú de opciones. Toma lo que te sirva, adapta lo que necesites, ignora lo que no resuene.
Tu autocuidado 2026 no se mide en apps descargadas o gadgets comprados. Se mide en momentos de paz recuperados, en autoexigencias liberadas, en conexiones auténticas cultivadas.
¿El primer paso?
Relée esta guía y subraya una sola frase que sientas en tu cuerpo como verdad. Comienza por ahí.


